¡Los frenos dentales son importantes! Son una inversión en la salud, la confianza en sí mismo y la sonrisa de su hijo. Y definitivamente son sólo eso: una inversión. Muchos padres tienen preocupaciones financieras sobre el costo de los frenos dentales, así como otras preguntas sobre cómo guiar a su hijo en el cuidado de los frenos dentales. Aquí le queremos ayudar como padre preocupado, a sentirse equipado con la información necesaria para guiar a su hijo a través de este proceso.

  1. Evaluación temprana

    Su hijo debe ver a un ortodoncista tan pronto cumpla los siete años de edad. A esta edad ya muchos dientes permanentes han comenzado a crecer, y el ortodoncista será capaz de evaluar los dientes y la alineación de la mandíbula para determinar si su hijo necesitará o no frenos dentales. Una vez evaluado y se determina que su hijo necesita frenos dentales, el ortodoncista puede recomendar el tratamiento en dos etapas.

    • El tratamiento en la etapa 1 requiere la intervención temprana, normalmente dirigida a la corrección de la mandíbula para simplificar y mejorar la efectividad de los frenos dentales que se colocarán más tarde.
    • La etapa 2 (usualmente frenos dentales) aprovecha la reestructuración y el espaciamiento completando el proceso de alineación.

    Si su hijo no necesita intervención temprana, el ortodoncista le puede ofrecer recomendaciones sobre cuándo necesita volver para una reevaluación.

  2. La selección de frenos dentales adequados

    ¿Qué frenos dentales son los adecuados para su hijo? Hay algunas opciones para elegir y su ortodoncista será capaz de recomendar la opción que mejor se adapte a las necesidades de su hijo. Se estima que su niño necesitará utilizar los frenos dentales por aproximadamente dos años, aunque esto varía significativamente de persona a persona.

    Los frenos dentales tradicionales que utilizan alambres tienen un historial de éxito desde hace mucho tiempo. Aunque los avances han hecho que los frenos dentales actuales sean más livianos y duraderos, el proceso básico sigue siendo el mismo que se ha utilizado desde los años setenta. Las citas de ajuste serán de cada cuatro o doce semanas (dependiendo de sus necesidades específicas) y llevan los dientes gradualmente a la alineación apropiada. Los frenos dentales tradicionales suelen ser la opción menos costosa.

    Los frenos dentales menos visibles son hechos en cerámica, con abrazaderas en colores o transparentes, hechos a la medida que gradualmente llevan los dientes a la alineación deseada.

  3. Ajuste de los frenos dentales

    El utilizar frenos dentales conlleva ciertos ajustes. Su niño puede experimentar incomodidad durante varios días después que se coloquen inicialmente y durante un día o dos después de cada ajuste. Asegúrese de tener alimentos suaves a la mano para que coman o merienden después de los ajustes.

  4. Mantenimiento de los frenos dentales

    El cuidado de los frenos dentales es un desafío para su hijo. Además de evitar los alimentos duros y pegajosos como las nueces, dulces, caramelo y goma de mascar, los dientes de su hijo deben cepillarse con más frecuencia y profundidad, ya que los frenos dentales pueden atrapar alimentos y bacterias cerca de los dientes, lo que lleva a un deterioro acelerado de los dientes. ¡Empaquetar un cepillo de dientes y una pequeña pasta de dientes en la lonchera puede ayudarles a recordar que deben cepillarse sus dientes!

  5. Ayuda a la mano

    Su ortodoncista le ayudará a educar a su hijo sobre la importancia de cuidar los frenos dentales. ¡El cuidado preventivo es siempre la mejor manera de minimizar las complicaciones y los retrasos en el proceso de alineación de los dientes!